jueves, 26 de mayo de 2016

Criptógrafos: Los mensajes encriptados

   Primero, Apple se negó a desbloquear el teléfono de un terrorista. Ahora, WhatsApp ha encriptado los mensajes de sus usuarios. Los gigantes tecnológicos y los gobiernos, se enzarzan en una guerra por la encriptación. Unos dicen defender nuestra privacidad y, los otros, nuestra seguridad. Pero nada está del todo claro todavía.

   PROTAGONISTAS:
  • Moxie Marlinspike (WhatsApp): Es el criptógrafo de moda. Empezó como hacker en su adolescencia y, hoy en día su compañía "Open Whisper Systems", con sólo 15 ingenieros y ubicada en un local barato de San Francisco, ha implantado el cifrado a WhatsApp. Él mismo se lo ofreció, es propiedad de Facebook. Reservado y callado, este informático asegura en Internet "... todos violamos alguna Ley en algún momento y los que están en el poder tendrían todo lo que necesitan para castigar a quienes quisieran".


  •  Pável Durov (Telegram): El preferido por los Islamistas. Creó esta plataforma de mensajería junto a su hermano Nikolái. Ambos decidieron exiliarse de Rusia, cuando el gobierno de Putin les arrebató la red social que fundaron en 2006. Telegram fue la aplicación pionera en implementar encriptación en sus mensajes. Estos mensajes secretos podían destruirse tras el envio. Es el preferido del Estado Islámico, que empezaron a usarlo según los servicios de inteligencia occidentales.


  • Frederic Jacobs (Signal): Belga, jefe de programadores de Signal, aplicación de mensajería creada por Moxie Marlinspike, cuyo código comparte ahora WhatsApp. Jacobs anunció su incorporación al equipo de ingenieros de Apple para mejorar la seguridad criptográfica de los iphones. Apple no comparte los códigos de sus aplicaciones, Signal por el contrario, usa códigos abiertos y colaborativos "Lo que permite detectar y corregir vulnerabilidades" con mayor facilidad.


   Moxie Marlinspike, este antiguo hacker se ha convertido en el guardián de nuestra seguridad... Y de la de mil millones de personas. Marlinspike es el creador del programa que cifra los mensajes del WhatsApp. Y que garantiza, que nadie excepto usted, puedan leerlos. Se ve a si mismo como un amigo que guarda un secreto. Y está dispuesto a convertirse en enemigo de los gobiernos que quieran husmear en nuestros móviles. Marlinspike trabajó para el Gobierno de los Estados Unidos de América. Pero Moxie, que fue fichado por 1,3 millones de dólares, no encajaba en Washington. Fue hacker en su adolescencia, hoy es el criptógrafo más respetado del Mundo. Y opina que todos deberíamos tener la oportunidad de burlar la Ley alguna vez en nuestra vida. Pone como ejemplos la despenalización de la marihuana o la autorización de matrimonios del mismo sexo en algunos estados de EE.UU.

   Marlinspike personifica como nadie a una generación de jóvenes que empezaron como piratas informáticos, más interesados en atacar programas que en crearlos, y que han sido reclutados por grandes tecnológicas o gobiernos, soldados de una guerra global entre los que practican la vigilancia masiva y los que predican la protección de datos. El cifrado de extremo a extremo de los mensajes de WhatsApp es tan eficaz que a hecho sonar las alarmas de los gobiernos. El FBI se queja de que su departamento lo tiene cada vez peor para recopilar pruebas, "El 30% de los móviles que confiscamos están protegidos y el 13% de los casos no sabemos desbloquearlos" asegura Amy Hess, subdirectora de las operaciones tecnológicas del FBI.

    Las agencias gubernamentales anuncian "la llegada de la oscuridad", un futuro en el que no se podrá seguir el rastro digital de los criminales. El Senado de EE.UU debate una ley que exija "puertas traseras" en los dispositivos para acceder a los datos cuando exista una orden judicial. Las grandes compañías mantenían una buena relacción con Washington hasta que Edward Snowden desveló el espionaje masivo de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA). Apple y WhatsApp han sido las primeras en alistarse; Twitter y Snapchat afilan sus armas; pero la gran espectación está en saber que harán Google y Facebook.


   WhatsApp pertenece a Facebook. Y parece chocante que FB, que comercia con nuestros datos, se convierta en paladín de nuestra intimidad... Pero los misteriosos fundadores de WhatsApp, Jan Kom y Brian Acton, son dos fanáticos de la seguridad. Koum porque nació en la URSS y sabe como se las gasta un estado totalitario. Y Acton por ideales. Y van por libre, incluso dentro de Facebook. "No quiero estar en el negocio de observar las conversaciones. Hemos añadido encriptación porque nuestros usuarios lo querían" y esto son la mayoría de los mil millones de usuarios que no viven en Estados Unidos.

   Fue Marlinspike, que creó la empresa de criptografía "Open Whisper System", el que por propia iniciativa ofreció a los creadores de WhatsApp el sofware que estaba desarrollando y que tiene un par de peculiaridades contradictorias. Una es que no puede ser hackeada desde dentro, es decir que ni siquiera los empleados de WhatsApp pueden leer los mensajes. Y si Mark Zuckerberg pensó alguna vez en cruzar los datos de WhatsApp con sus herramientas de Facebook, ha tenido que llevarse un chasco. Pero casi nadie ha reparado en otra peculiaridad: el software encripta los mensajes, pero no los metadatos, desde dónde nos conectamos, cuándo, cuánto tiempo...


¿Pero querían realmente eso los usuarios de WhatsApp?
 Dicen las malas lenguas, que la encriptación la meten ahora porque Telegram les está robando clientela. Telegram, ya tiene 100 millones de usuarios, es la aplicación de mensajería
preferida por el Estado Islámico, porque los mensajes pueden autodestruirse.
Pero hay otra razón.
Y es que se trata de un momento crucial, se desataron hostilidades entre Apple y el FBI,
por no desbloquear el teléfono de uno de los Yihadistas de la matanza de San Bernandino.


   Todos miran ahora hacia GOOGLE, cuya decisión podrá inclinar la balanza... El gigante está mejorando la privacidad de su motor de busqueda y se rumorea que está dispuesto a comprar TELEGRAM por mil millones de dólares. El tiempo dirá...

No hay comentarios:

Publicar un comentario