jueves, 11 de agosto de 2016

Lo que nos depara la vida

  De nuevo vuelvo a vosotros para contaros más cosas sobre mi Vida Real (Real Life), y es así que un escritor le preguntó a Hemingway a ver sobre qué podía escribir y este le dijo que escribiese sobre lo que realmente conoce. Una buena respuesta de una gran persona que hizo de las fiestas de Pamplona una gran publicidad y crítica que contribuyó a su éxito mundial. A mi personalmente no me gusta mucho este autor pero he estado en el café Iruña en la capital de Navarra, lugar del Casco Antiguo que solía visitar Hemingway y que tanto contribuyó a que le gustase la ciudad, así lo plasma en su primera obra reconocida: Fiesta.
  
   "Si tuviese que escribir de algo que realmente conozco, ¿qué podría ser?..."

   Conozco mi camino en la vida, los años de experiencia que mis más de treinta años me han dado, puedo escribir sobre mi vida, tan llena de altos y bajos, de curvas y pocas rectas. Cuando era adolescente solía mirar al 2000 como una esperanza de cambio, alimentada por la imaginación de las novelas de ciencia ficción que devoraba y hablaban del milenio como algo más que la fusión entre el hombre y la maquina, el cyberespacio, la Red y todo eso, al más estilo Cyberpunk. Pero la vida da muchas vueltas, yo en ese año tenía 18 años y me veía con ganas para todo aunque luego la vida te da corneadas profundas como las de los encierros de San Fermín, cosa que una joven mente no espera. Con la desaparición de las dos personas que para mi eran mi gran apoyo y con la inocencia perdida, di por sentado que estaba más solo en este camino que es la vida de lo que yo pensaba.

   Siempre te imaginas el futuro como algo grande, algo lleno de esperanzas pero más allá de cualquier espectativa o utopía de los libros de Isaac Asimov o William Gibson, el futuro es desechable. Como la ropa que no vestirás mañana o como la comida basura que calientas en el microndas, ahora me doy cuenta que a pesar de mis pesares que ese es mi presente. Ya tengo edad suficiente como para marcar el ritmo a mi vida pero lo que no esperaba era que estaría solo sin mi Musa Carcelera o sin las llaves de la Celda de mi Soledad. Os deseo lo mejor y espero que podáis realizar todas esas cosas que pretendes que pasen en tu vida, pero un consejo os doy nunca apuntes muy alto porque cuanto más alto llegues mayor será la caída. Sin más me despido hasta la próxima que nos olamos.

   Gracias por leerme, amigo de Oh.

Eres la luz que ilumina el oscuro Mar de mi Soledad, lugar donde las promesas se hacen realidad.

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